ABRIL

¿1998? – 2012

Abrilita fue el rescate más sencillo que he hecho en mi vida. La vi en la banqueta (sucia y llena de pulgas), me puse a su lado, me vio, se paró en sus patitas traseras y las delanteras las movió insistentemente con ternura. Y así­ fue cómo se integró a nuestra manada. 2 años después se fue como todos soñamos hacerlo: muy viejita, dormidita en la cama y rodeada de sus seres queridos. Estuvo en nuestra vida solo un par años pero parecí­a como si hubiera pertenecido a nuestra familia desde siempre. Cuando regresábamos de un largo paseo, le encantaba meter sus patitas en su plato con agua para refrescarse. Estaremos eternamente agradecidos por todo su amor, ternura y las enseñanzas que nos dejó.

– POR FAVOR, Adopta y ESTERILIZA. no compres NI ABANDONES ni reproduzcas animales. –